¿Cómo hacer Yoga en casa? – Guía para Principiantes

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Existen muchas definiciones de “yoga” y es normal que aquellos que se interesen en el tema por primera vez se encuentren ante un mar de confusión.  Normalmente, se suele asociar a un conjunto de varias posturas pero, ¿tiene que ver también con meditar, respirar, sentir o filosofar?

La respuesta es: Sí.  Estas son herramientas del yoga que, en esencia, es el arte de volver a conectar con nosotros mismos y de liberarnos de las ataduras que nuestra mente ha ido construyendo.

Esta guía de yoga para principiantes te proporcionará información sobre cómo empezar a practicar yoga en casa y puedas disfrutar de este camino hacia el sosiego mental.

5 Pasos para Comenzar la Práctica de Yoga en Casa

Existen tipos de yoga variados (Hatha, Kundalini, Vinyasa,  Iyengar, Bikram… ) y cada persona es un mundo. Antes de empezar, tómate tu tiempo e investiga (hay muchos libros de yoga que puedes consultar). Experimenta.

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Con el tiempo llegarás a saber cuál es la variedad que se ajusta más a ti.

Ten en cuenta que, elijas el estilo que elijas, te será útil tener en cuenta los 5 consejos que te presentamos a continuación.

Prepara el espacio y el ambiente

Realiza tu práctica de yoga en un lugar despejado que te transmita calma. Si estás en casa no te debería resultar muy complicado, con pequeños toques, tú mismo puedes ambientar una habitación o un rincón para que transmita cierta serenidad.

Si es de día, quizás puedas abrir las ventanas y disfrutar de un poco de luz natural. Si es de noche, puedes encender alguna lámpara de luz cálida.

Los aromas también pueden ser muy sugestivos, tal vez, te interese explorar como te sientes con el olor de un incienso determinado. No es una mala idea tener un bastoncillo preparado para quemarlo al final de la sesión.

Y no olvides que no es obligatorio el silencio absoluto, un suave hilo musical puede ser adecuado en determinadas ocasiones.

Usa el material adecuado

Aunque se puede practicar yoga (o un “micro-yoga”) en cualquier momento, en cualquier lugar y con lo puesto; es cierto que hay algunas condiciones que le darán mayor confort a tu práctica.

Por ejemplo, es aconsejable vestir ropa cómoda y, siempre que sea posible, estar con los pies descalzos. Esto facilitará el enraizamiento y producirá mayor sensación de libertad.

Además, la elección de la esterilla o mat afectará también a la adherencia y, por lo tanto, a la estabilidad en las posturas.

Por último, considera la utilización del cinturón y de bloques. Te ayudarán, por ejemplo, cuando tengas dificultad para mantenerte en una postura determinada durante cierto tiempo o cuando que se requiera una mayor flexibilidad.

Elige los ejercicios de yoga

Para estructurar tus clases de yoga tendrás que ir paso a paso.  Lo más recomendable es que, al inicio, empieces por dedicarle unos minutos a focalizar tu atención en algo conocido, tangible…por ejemplo, ¡tu cuerpo!

Los ejercicios de respiración son una manera ideal de centrar la mente. Observando cómo exhalas e inhalas, estarás poniendo atención en el “aquí” y el “ahora” de tu cuerpo. El ruido externo (todo lo que hiciste y lo que tienes que hacer) irá desapareciendo y estarás preparado para la segunda parte: el calentamiento y las asanas (posturas de yoga).

El saludo al sol es la más famosa de las secuencias de asanas y se puede utilizar como calentamiento (en su versión más fluida) o como contenido de una sesión entera.  Si eres principiante, esta segunda opción es la más recomendable ya que, primero, tendrás que aprender y asimilar cómo y en qué orden se realiza cada asana.

Elijas la opción que elijas, intenta dar amplitud a tu cuerpo. Por eso, es interesante que varíes; puedes hacer alguna postura de pie, otra invertido, tumbado o sentado.

▶ Descubre nuestra lista con las 70 Posturas de Yoga más Importantes. ¿A qué esperas para conocerlas todas?

La columna también merece tener protagonismo; experimenta su torsión, alargamiento, estiramiento lateral, flexión y extensión. Y recuerda, la columna es una parte muy delicada de nuestro cuerpo, analiza cuáles son tus límites en este día, a esta hora y respétalos. 

Deja tiempo para la meditación

La meditación es una excelente manera de finalizar una sesión de yoga. Un momento de quietud para explorar nuestro interior, relajarnos y aliviar el estrés.

Meditar ayuda a ralentizar la mente y a situarnos en un estado emocional tranquiloAdemás, puede llegar a trasladarnos a elevados estados de conciencia y de paz.

Las técnicas de meditación son variadas: relajantes, visualizaciones, centradas en los sentidos o en sonidos. Profundiza en qué es lo que te aporta cada una de ellas.

▶ Si te interesa saber más sobre este tema y no sabes por dónde empezar, aquí tienes nuestra Guía para aprender a meditar en casa.

Asegúrate de que no te interrumpen

Este momento es un regalo para ti, así que disfrútalo al máximo.

Practicar yoga en casa no debería convertirse en motivo de estrés así que intenta programar tu sesión. Es bueno elegir un día en el que no haya mucha sobrecarga de “cosas por hacer” y, sobre todo, asegúrate de desconectar el teléfono y evitar otras distracciones (la televisión, ordenador, radio…).

Practica yoga en casa de forma constante

Estudia cuáles son tus propias necesidades y cuánto tiempo vas a poder dedicarle a la práctica de yoga. Intenta ser realista: no te programes una rutina que no sabes si vas a poder mantener.

Quizás, realizar dos sesiones de una hora y media a la semana (cada una) no sea lo que más encaje con tu estilo de vida… Tal vez, te resulte más cómodo y estimulante dedicarle 20 minutos al día.

Elegir basándote en tus posibilidades y costumbres te ayudará a ser más constante. La constancia te abrirá la puerta a los numerosos beneficios del yoga a largo plazo. Si quieres mejorar y ser más constante, te dejamos este artículo con 5 trucos para conseguirlo.

Y no lo olvides, más allá de en sesiones estructuradas en casa, puedes integrar el yoga en tu día a día… por ejemplo, realizando una profunda inspiración tras una llamada telefónica, una rotación de columna suave y consciente antes de salir a hacer recados o un suave alargamiento mientras terminas un trabajo frente al ordenador.

En el yoga, ¡eliges tú!

El Yoga llego a mi vida por casualidad y me apasionó desde la primera clase. Por primera vez en mi vida me sentía motivada y con ganas de aprender más sobre este estilo de vida tan desconocido para mi. Ahora soy profesora titulada en Ashtanga Yoga por Yoga Alliance, vivo el presente y llevo un estilo de vida vegetariano y zerowaste.

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