Cómo Ser Constante en tu Práctica de Yoga Diaria

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Cada vez son más las personas que se benefician de la práctica diaria de yoga. Si tú también te has propuesto iniciarte en este mundo, pero no consigues ser constante o no encuentras el momento adecuado para ponerte a ello, no te preocupes; a todos nos ha pasado alguna vez.

En una era en la que el ritmo de vida frenético marca nuestro día a día, es complicado encontrar un hueco libre en la agenda.

Por lo tanto, para cumplir con nuestra práctica de yoga todos los días es sumamente importante adquirir una rutina y ser disciplinados.

¿Por qué nos cuesta ser constantes en la práctica de yoga?

Muchas veces perdemos la inspiración que nos acompañaba al principio y nos cuesta seguir practicando de forma regular.

¿Tienes muchos compromisos urgentes que requieren tu atención? ¿No encuentras la energía ni el ánimo necesario para ponerte manos a la obra?

Si queremos que el yoga llegue a formar parte de nuestra rutina habitual, hace falta tiempo y compromiso por nuestra parte.

Se cree que se necesitan de media 30 días para consolidar un nuevo hábito. A partir de ese momento se convierte en un acto voluntario y automático.

También se requiere fuerza de voluntad y disciplina para realizar una actividad día a día y que el ánimo no decaiga. Lo mismo pasa con el yoga.

Sin embargo, aunque la disciplina sea una poderosa herramienta, puede ocurrir que algunos días nos cueste más perseguir nuestros objetivos.

Piensa, por ejemplo, en cuántas ocasiones te has dicho a ti mismo que madrugarás para salir a correr antes de ir al trabajo, o que empezarás a comer más sano.

La mayoría de las veces no consigues alargar esta costumbre más de una semana. Esto ocurre porque, como mucha gente, siempre abandonas antes de afianzar los nuevos hábitos.

Por ello, si quieres saber cómo dejar de procrastinar, crea una costumbre. Una vez que conviertas tu propósito en rutina te será fácil continuar y ser más constante, incluso los días que no te sientas motivado.

Ten claras tus razones

La motivación es el conjunto de factores que nos saca de la cama cada mañana y nos ayuda a no desertar. Es decir, para ser más constantes necesitamos un motivo, un porqué.

La constancia es importante para lograr cada una de tus metas, pero para no abandonar tus propósitos necesitas una razón.

¿Por qué quieres empezar a practicar yoga? Seguramente hayas oído hablar de los beneficios que el yoga aporta a nuestro cuerpo y mente. Es por ello que, al igual que tú, son muchos los que ya se han animado con esta práctica.

▶ Si quieres conocer todos los beneficios del Yoga con pelos y señales, no te pierdas nuestro artículo donde te lo contamos todo!

Cada vez son más las personas que sufren ansiedad y estrés debido a la cantidad de tareas que acumulamos hoy en día. Si esta es tu situación y has decidido echar el freno, el yoga es una buena herramienta para ayudarte a manejar estos estados emocionales.

El yoga es una disciplina milenaria que ayuda a reparar la armonía interna entre cuerpo y mente. La serenidad que nos proporciona favorece que podamos ver los problemas desde otra perspectiva.

De este modo, tomaremos decisiones más acertadas sin guiarnos por los impulsos. Además, mejora la fortaleza y el equilibrio interior necesarios para el desarrollo personal; sin contar con los beneficios físicos: mayor resistencia, flexibilidad, fuerza, etc.

Como ves, hay miles de razones por las que practicar yoga. Analiza tu caso, busca las tuyas y ponte a ello.

Sé realista con tus metas

Si eres principiante y consigues practicar 3 veces por semana durante unos 20 minutos, ya es un buen comienzo.

Empieza con un entrenamiento leve y aumenta la intensidad de forma gradual. Ya tendrás tiempo de probar posturas más complicadas y dinámicas. No lo hagas desde el principio porque lo único que conseguirás será desanimarte.

Lo mismo ocurre si no cambias de rutina nunca o si las secuencias son demasiado fáciles o pausadas, al final te acabarás aburriendo.

5 Claves para ser más constante

A continuación, te dejo algunos trucos que te ayudarán a conseguir tu propósito de una vez por todas. ¿A qué esperas? Hoy puede ser el día que marcará un cambio en tu vida, ¡Te lo aseguro!

1. Hazte un calendario de seguimiento

Busca una agenda o libreta para realizar el seguimiento de tus progresos. Haz una lista con las rutinas de posturas y presta atención a tus puntos fuertes y a los débiles.

Si quieres acentuar o trabajar de manera especial alguna asana o centrarte en algún aspecto de la respiración, anótalo en tu calendario.

Apuntar los objetivos diariamente en una agenda te ayudará a ser más constante, ya que podrás ir viendo tus avances.

2. Ten todos tus accesorios de yoga a mano

Para practicar yoga no necesitas demasiados accesorios, pero si cada vez que vas a ponerte manos a la obra tienes que desenterrar tu esterilla del fondo más profundo del armario, te costará más encontrar la motivación.

Por ello, se recomienda reservar un rincón tranquilo de la casa para este fin, alejado de distracciones, en el que tengas todo lo que vayas a necesitar a mano.

El ambiente es fundamental para favorecer este momento de conexión interior, puedes poner un poco de música tranquila o algún aroma de incienso.

3. Practica yoga en casa a la misma hora

Intenta dedicar un espacio al día para hacer yoga, con el tiempo descubrirás cuál es la mejor hora para ti.

Pero no tiene sentido que planifiques cada minuto, sé flexible. Si te has propuesto un horario, pero no puedes cumplirlo porque te ha surgido una urgencia, no te desanimes, encontrarás otro momento.

4. Convence a un amigo para hacer yoga y motivaros mutuamente

Involucrar a un amigo en la práctica de yoga es muy buena idea. Si conoces a alguien interesado, invítalo a unirse.

Contar con compañía te dará ese empujoncito que necesitas cuando te abandona la motivación. Algunos días podéis ir a su casa, otros a la tuya o, incluso, a algún lugar al aire libre.

5. Ten preparada la clase de yoga el día anterior

El mejor momento para practicar yoga es por la mañana. Por lo tanto, la noche anterior puedes dedicar unos minutos a preparar la rutina del día siguiente.

Comienza con algunas secuencias sencillas para calentar —como el saludo al sol— y luego ve adentrándote paulatinamente en las demás posturas.

Planificar con antelación tu clase de yoga evita que te quedes en blanco o no sepas cómo continuar una secuencia. También te ayuda a no abandonar la clase ese día.

▶ Aquí te dejamos un listado con las Posturas de Yoga más conocidas que te servirá para planificar tu clase con antelación!

Hacer Yoga es Tu Elección, No una Obligación

Aunque te marques unos objetivos claros y planifiques con detalle tu semana, es probable que debido a algún contratiempo no puedas llevar a cabo el ejercicio. No te tortures. Tú has elegido empezar con esta actividad, nadie te obliga.

Por ello, si eres consciente de que algunos días no podrás practicarlo, aquellos que sí puedas encontrarás más placer y no te invadirá un sentimiento de culpa.

Ten siempre presentes las razones y afronta cada sesión con positivismo. El bienestar físico y mental que nos aporta esta práctica es motivo más que suficiente para que le des una oportunidad.


¿Y tú, tienes algún otro truco para ser constante?

¿Has probado alguna de las técnicas que te he recomendado? ¿Te han funcionado?

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El Yoga llego a mi vida por casualidad y me apasionó desde la primera clase. Por primera vez en mi vida me sentía motivada y con ganas de aprender más sobre este estilo de vida tan desconocido para mi. Ahora soy profesora titulada en Ashtanga Yoga por Yoga Alliance, vivo el presente y llevo un estilo de vida vegetariano y zerowaste.

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